Escuadrones de la verdad

MENTIRAS. Escuadrones de la verdad persiguen las declaraciones imprecisas de líderes políticos. En Perú, Ojo Biónico de Ojo-Publico.com es pionero destapando las falsedades en estos discursos.

Políticos y personajes públicos en todo el mundo mienten para evadir responsabilidades, reforzar puntos de vista, engañar o influir en la opinión pública. Lo hacen a sabiendas o sin la intención de hacerlo, pues replican noticias falsas o narrativas paralelas que han asumido como verdaderas. Hace más de una década, diversas organizaciones en todo el mundo trabajan verificando la información de las declaraciones que estos personajes emiten. ¿Para qué lo hacen? Para que cada uno asuma la responsabilidad de lo que dice.

La recopilación de datos y corroboración en el periodismo existe hace muchos años. Pero la verificación en declaraciones tal como la conocemos empezó en el 2003, con el surgimiento de FactChechk.org. Hasta ese momento, el fact checking era un método utilizado solo para corroborar la información de una pieza periodística antes de su publicación. El golpe de popularidad mundial se dio tras el reconocimiento con un premio Pulitzer al trabajo realizado por Politifact en la campaña electoral del 2008.

Con el crecimiento de noticias falsas, la demanda de verificación de información que mejore el debate público también ha aumentado. Esta sección de la guía recopila algunas de las mejores prácticas y metodologías utilizadas por estas organizaciones.

 

CÓDIGO DE PRINCIPIOS

El primer paso en el que coinciden es en la formulación de un código de principios que permita generar confianza entre los lectores. El que genera mayor consenso es el elaborado por el International Fact-Checking Network (IFCN), suscrito por 53 organizaciones mundiales dedicadas a la verificación de datos. Este tiene cinco compromisos:

(1) Independencia y justicia. Deben utilizar los mismos estándares para cada verificación. No se pueden concentrar en revisar las declaraciones de un solo lado del espectro político. Utilizan el mismo proceso y es la evidencia la que dicta las conclusiones. No se toma partido en los temas que trabajan.

(2) Transparencia de las fuentes. En las publicaciones se provee todas las fuentes con suficiente detalle para que el lector pueda hacer su propia verificación de hechos, excepto en casos en los que la seguridad del informante pueda estar comprometida.

POLITIFACT. Jon Greenberg, investigador de Politifact, señala como logro que Facebook reduce en un 80% las noticias marcadas como falsas por los fact checkers./ Foto: Jonathan Castro.

(3) Transparencia de las fuentes de financiamiento y la estructura. Si aceptan fondos de otras organizaciones, no puede influir en las conclusiones de sus informes. Además, detallan los antecedentes profesionales de las figuras clave de su organización, y explican la estructura y estatus legal. Indican una manera para que los lectores se comuniquen con ellos.

(4) Transparencia en la metodología para seleccionar, investigar, escribir, editar, publicar y corregir sus verificaciones. Alientan a los lectores a enviar información para verificar, así como documentos de difícil acceso que puedan servir en el proceso.

(5) Correcciones abiertas y honestas. Publican su política de correcciones, y rectifican de forma clara y transparente.

La suscripción de este código tiene ventajas adicionales para las organizaciones firmantes: Google prioriza estas verificaciones en sus motores de búsqueda, y Facebook le ha dado acceso a su herramienta de verificación a algunas.

Algunos verificadores tienen reglas aún más precisas. El código de Politifact precisa que sus periodistas deben dejar sus propias opiniones de lado y evitar realizar opiniones políticas públicamente, o involucrarse en el proceso político. No hacen contribuciones políticas a campañas ni firman peticiones online ni participan en marchas políticas.

 

MÉTODO DE VERIFICACIÓN

Aunque los equipos de verificadores de datos están conformados por profesionales de diferentes áreas, el método de trabajo replica aspectos periodísticos. La secuencia de pasos que siguen, aunque con ligeras variantes de orden, incluye lo siguiente:

(1) Seleccionar una declaración del ámbito público y ponderar su relevancia. Jon Greenberg, periodista de Politifact, señala que por lo general cuando un político da un discurso, los medios escriben sobre el tema central de opinión. Ellos omiten eso y se centran en los argumentos utilizados para sostener su punto de vista. La verificación se realiza sobre los hechos citados, y no sobre las opiniones de los personajes públicos.

Para elegir la pieza informativa que van a contrastar los periodistas revisan debates, noticias, transcripciones, discursos, comunicados de prensa, avisos, brochures de campaña, redes sociales y reciben sugerencias de los lectores. En Politifact se plantean estas preguntas:

¿La declaración es verificable? Reconocen que hay licencia para el uso de hipérboles en el lenguaje político.

¿Parece engañosa o suena mal?

¿La declaración puede ser compartida y repetida por otras personas?

¿Una persona común puede escucharla y preguntarse si eso es verdad?

Los fact checkers de todas las organizaciones eligen declaraciones de diferentes partidos, aún cuando verifican con mayor frecuencia las frases de los que están en el poder y los que constantemente obtienen atención en base a información engañosa. La relevancia está relacionada al protagonismo del que la emitió, el tema o la repercusión mediática.

THE FACT CHEKER. Salvador Rizzo, periodista de The Washington Post, señala que los lectores tienen la expectativa de encontrar información sobre el asunto de fondo, hacerlo rápido y ser preciso. / Foto: Jonathan Castro.

Cada organización se enfoca en temas de su interés. De un lado, FactCheck.org se centra en las campañas presidenciales y al Senado en los años electorales; lo que afirman el presidente y los altos mandos del Ejecutivo, los líderes del Congreso y los partidos, y las acciones en el Congreso. Mientras, Snopes.com prioriza mitos en la cultura popular estadounidense.

También eligen el tipo de personajes a los que les van a seguir las pistas. Chequeado, organización argentina pionera en América Latina, verifica discursos públicos de políticos, economistas, empresarios, personas públicas, medios e instituciones formadoras de opinión.

(2) Solicitar al autor o a su equipo la información que sustenta su afirmación. El autor de la frase tiene la oportunidad de sustentar su argumento, pues la carga de la prueba está en sus manos.

(3) Revisar si la información de la fuente coincide con la declaración del personaje público. Acudir directamente a esa fuente para revisar si ha sido bien empleada, o si el dato ha sido tergiversado o sacado de contexto.

Además, se revisa la calidad de la información de la fuente utilizada. Africa Check recomienda hacer estas preguntas para valor su vigencia:

¿Pueden conocer lo que dicen saber?

¿Cuándo se recogieron los datos mostrados?

¿La muestra es lo suficientemente grande? ¿Fue exhaustiva?

¿Cómo se recogió la data?

¿Qué dice el panorama general?

(4) Los datos se contrastan con fuentes oficiales, investigaciones independientes, revisión de bases de datos, datos abiertos, pedidos de información y entrevistas a expertos. La búsqueda debe priorizar documentación original, y no datos de segunda mano proporcionados por personal de campaña. Si citan notas de medios que utilizan fuentes anónimas, aclaran que no pueden verificar independientemente esa información. En caso de que algún entrevistado tenga filiación partidaria, se deja constancia.

En casos complejos en los que no se puede tener un juicio rápido, The Fact Checker de The Washington Post opta por esperar hasta acumular mayores evidencias para emitir un juicio. No se revisan declaraciones si no hay información suficiente para verificar.

RADAR. Politifact utiliza un radar para determinar en qué categoría calza una declaración pública. Una de las variables más importantes que utilizan son sus propios antecedentes en casos similares. / Fuente: Politifact.

Esta es una etapa decisiva. Si la declaración es correcta, algunas organizaciones la dejan y buscan otras afirmaciones para corroborar. “Nuestra misión es reducir el nivel de decepción y confusión en la política de los Estados Unidos, por lo que nos enfocamos en frases que sean falsas o engañosas”, señala FactCheck.org.

Otras organizaciones continúan el proceso y generan una base de datos que les permite identificar la proporción entre afirmaciones precisas y mentiras que realizan los personajes públicos. Así, Politifact determinó que el 69% de las afirmaciones realizadas por el presidente Donald Trump desde que asumió el cargo –y que fueron sometidas a este proceso– se encontraban en el rango entre ligeramente falsas y mentiras absolutas.

(5) Se evalúa para confirmar, precisar o refutar la frase. Después de haber recolectado información, se analiza la precisión de la declaración. Antes de llegar a una conclusión, los periodistas utilizan estándares. The Fact Checker señala que se le permite más licencias a alguien que realiza una afirmación en una entrevista antes que a los que emiten declaraciones falsas en textos preparados.

(6) Contextualización. Se agrega contenido relevante para comprender el panorama general.

(7) Verificación de datos. Un proceso riguroso incluye la participación de investigadores que no hayan participado de la verificación. FactCheck.org tiene como política corroborar que cada línea de la historia esté basada en evidencias.

(8) Se le asigna un ranking. Entre la verdad y la mentira hay un amplio espectro en el que puede recaer las declaraciones analizadas. Las organizaciones de verificación de datos tienen escalas de verdad que utilizan para valorar las afirmaciones hechas.

“Tenemos de dos a tres personas que no están involucradas en el proceso que deciden cómo va a ir rankeado en el radar. Nos preguntamos a nosotros mismos cómo hemos puesto el radar en ocasiones similares en el pasado. Si no estamos de acuerdo, hablamos y votamos”, explica Jon Greenberg de Politifact.

OJO BIONICO. Espacio de verificación de datos de Ojo-Publico.com.

(9) Publicación y eventual corrección. La historia se publica en su plataforma y redes sociales, y se espera por respuestas. Al suscribir el Código de principios del IFCN, se comprometen a tener una política de corrección de datos, que debe hacerse a la brevedad posible.

Politifact señala que si detectan grandes errores que cambien el resultado de la evaluación, actualizan la nota y hacen una anotación en la parte superior del texto. Una copia de la primera versión se archiva y se vincula. Mientras que si encuentran errores de datos menores que no cambian el rating o la mirada general, realizan una anotación en la parte inferior. Los errores tipográficos o gramaticales no reciben anotaciones. Las notas se actualizan si reciben respuesta después de la publicación.

Las organizaciones norteamericanas se toman entre dos y ocho horas para realizar todo este proceso. La velocidad con la que trabajan es indispensable para minimizar la exposición a noticias falsas o engañosas. Por ejemplo, antes de los discursos en vivo, los verificadores utilizan el archivo personal de cada personaje público para adelantarse a lo que podría decir y ahorrar tiempo.

“Trabajamos para revalorizar la verdad y elevar el costo de la mentira”, afirman entre los principios de Chequeado. Esta metodología utilizada por los verificadores de datos es necesaria para fortalecer la democracia, exigir la rendición de cuentas, fomentar la participación y evitar que la verdad se siga oscureciendo.

Revisa acá algunos espacios de verificación recomendados.

[Parte de este reporte se hizo en base a la información obtenida en el tour Media Literacy and countering missinformation organizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos].